La autorización de la técnica de “Hijos de 3 Padres” en España, dependerá de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida
El Comité Coordinador de Ética de la Investigación Biomédica de Andalucía (CEI) ha derivado a la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida la autorización para utilizar en España la técnica de Donación de Ooplasma en Reproducción Asistida (DORA), más conocida como “hijo de tres padres”, solicitada por un equipo de especialistas de la Clínica MARGen de Granada, liderado por el doctor Jan Tesarik.
En pasado 30 de marzo, el doctor Jan Tesarik, investigador principal del proyecto DORA, solicitó formalmente al Comité Coordinador de Ética de la Investigación Biomédica de Andalucía (CEI) la autorización para utilizar esta técnica en España, tanto en los casos de enfermedad mitocondrial como en diferentes indicaciones relacionadas con anomalías del desarrollo embrionario precoz y la falta de implantación de embriones en el útero.
En su contestación, el Comité restringía la posible autorización a su utilización clínica sólo para prevenir la transmisión de enfermedades mitocondriales de la madre a los hijos. Siguiendo estas indicaciones, el doctor Tesarik reformuló la solicitud para aplicar esta técnica sólo en el caso de llevar a cabo la fecundación in vitro de parejas en las que la mujer tiene una enfermedad mitocondrial que podría transmitir a su descendencia.
Tras analizar la nueva solicitud, el Comité contestó señalando que la autorización del uso de esta técnica correspondía a la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida. “Estamos preparando la documentación y esperamos presentarla en septiembre”, comenta el doctor Jan Tesarik.
La técnica propuesta, muy similar a la que se utilizará en Reino Unido –país que ha autorizado recientemente su uso- , fue desarrollada por el doctor Tesarik y la doctora Carmen Mendoza en el año 2000 y publicada en la revista Human Reproduction.
“Tenemos la oportunidad –afirma Tesarik- de que España lidere este campo de investigación, que no sólo daría un solución a los problemas de parejas en las que la mujer tiene una enfermedad mitocondrial sino, también, a parejas con repetidos fracasos en reproducción asistida. Es posible que detrás de estos fracasos se esconde una enfermedad mitocondrial, todavía no detectada pero sí transmisible a la futura generación. Nosotros queremos buscar una posible anomalía del ADN mitocondrial en todos estos casos para prevenir enfermedades que podrían amenazar las futuras generaciones, aunque no detectadas en la actualidad.”.
Proyecto de la Clínica MARGen
Según el equipo de investigación de la Clínica MARGEn, la aplicación de la transferencia de ooplasma sana en los óvulos de pacientes portadores de enfermedades mitocondriales puede asegurar la restauración de una población sana de mitocondrias en el embrión resultante y en el niño por nacer.
Su objetivo es triple: identificar los pacientes portadores de enfermedades mitocondriales solicitantes de reproducción asistida con DORA, perfeccionar los métodos de micromanipulación celular utilizados en el proceso de DORA, y analizar el estado de salud de los niños nacidos después de DORA. “La utilización de DORA –añade Tesarik - no solo permitirá ayudar a pacientes, también aportará nuevos conocimientos relativos a las anomalías del ADN mitocondrial y las posibilidades de su tratamiento en el futuro, incluso en pacientes adultos que actualmente sufren de estas anomalías”.
Indentificar a portadoras
Hasta hace poco tiempo, una mujer sólo sabía que era portadora de una enfermedad mitrocondrial tras dar a luz a un niño con determinados problemas de salud. “Hoy –señala Tesarik- disponemos de tecnologías que nos permiten realizar pruebas preconcepcionales y anticiparnos al problema. Esta capacidad, sumada a la técnica DORA, ayudará a que estas mujeres sean madres y sus hijos nazcan sin problemas”.
En pasado 30 de marzo, el doctor Jan Tesarik, investigador principal del proyecto DORA, solicitó formalmente al Comité Coordinador de Ética de la Investigación Biomédica de Andalucía (CEI) la autorización para utilizar esta técnica en España, tanto en los casos de enfermedad mitocondrial como en diferentes indicaciones relacionadas con anomalías del desarrollo embrionario precoz y la falta de implantación de embriones en el útero.
En su contestación, el Comité restringía la posible autorización a su utilización clínica sólo para prevenir la transmisión de enfermedades mitocondriales de la madre a los hijos. Siguiendo estas indicaciones, el doctor Tesarik reformuló la solicitud para aplicar esta técnica sólo en el caso de llevar a cabo la fecundación in vitro de parejas en las que la mujer tiene una enfermedad mitocondrial que podría transmitir a su descendencia.
Tras analizar la nueva solicitud, el Comité contestó señalando que la autorización del uso de esta técnica correspondía a la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida. “Estamos preparando la documentación y esperamos presentarla en septiembre”, comenta el doctor Jan Tesarik.
La técnica propuesta, muy similar a la que se utilizará en Reino Unido –país que ha autorizado recientemente su uso- , fue desarrollada por el doctor Tesarik y la doctora Carmen Mendoza en el año 2000 y publicada en la revista Human Reproduction.
“Tenemos la oportunidad –afirma Tesarik- de que España lidere este campo de investigación, que no sólo daría un solución a los problemas de parejas en las que la mujer tiene una enfermedad mitocondrial sino, también, a parejas con repetidos fracasos en reproducción asistida. Es posible que detrás de estos fracasos se esconde una enfermedad mitocondrial, todavía no detectada pero sí transmisible a la futura generación. Nosotros queremos buscar una posible anomalía del ADN mitocondrial en todos estos casos para prevenir enfermedades que podrían amenazar las futuras generaciones, aunque no detectadas en la actualidad.”.
Proyecto de la Clínica MARGen
Según el equipo de investigación de la Clínica MARGEn, la aplicación de la transferencia de ooplasma sana en los óvulos de pacientes portadores de enfermedades mitocondriales puede asegurar la restauración de una población sana de mitocondrias en el embrión resultante y en el niño por nacer.
Su objetivo es triple: identificar los pacientes portadores de enfermedades mitocondriales solicitantes de reproducción asistida con DORA, perfeccionar los métodos de micromanipulación celular utilizados en el proceso de DORA, y analizar el estado de salud de los niños nacidos después de DORA. “La utilización de DORA –añade Tesarik - no solo permitirá ayudar a pacientes, también aportará nuevos conocimientos relativos a las anomalías del ADN mitocondrial y las posibilidades de su tratamiento en el futuro, incluso en pacientes adultos que actualmente sufren de estas anomalías”.
Indentificar a portadoras
Hasta hace poco tiempo, una mujer sólo sabía que era portadora de una enfermedad mitrocondrial tras dar a luz a un niño con determinados problemas de salud. “Hoy –señala Tesarik- disponemos de tecnologías que nos permiten realizar pruebas preconcepcionales y anticiparnos al problema. Esta capacidad, sumada a la técnica DORA, ayudará a que estas mujeres sean madres y sus hijos nazcan sin problemas”.




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