La policía de Azkoitia salva una vida con el desfibrilador del coche patrulla
La rápida actuación de la policía junto al uso del desfibrilador DOC móvil del coche patrulla lo ha hecho posible. El disponer de un desfibrilador y la rápida actuación son determinantes para salvar la vida
El uso de un desfibrilador conectado de la empresa B+Safe salva la vida de un hombre de 47 años que sufrió un paro cardíaco mientras transitaba por la calle Aizkibel de la localidad de Azkoitia el pasado sábado, 23 de julio, a las 20:30 horas.
La policía local es la primera en llegar a una emergencia, antes que la ambulancia, lo que agiliza la cadena de supervivencia y ayuda a salvar muchas más vidas. Además gracias a la última innovación en desfibriladores, el desfibrilador DOC, pueden ponerse en contacto con personal de emergencias a la hora de asistir al paciente, al tiempo que se facilita al 112 las coordenadas exactas de localización, lo que facilita la labor de la policía.
La disponibilidad del DOC®, unida a la perfecta actuación y gran profesionalidad de los guardas urbanos resolvieron con éxito esta situación crítica, permitiendo salva una vida.
El DOC®, aúna un desfibrilador fácil de manejar y de excelente calidad que incorpora un módulo de comunicación creado para dotar al equipo de tele-asistencia, telecontrol y geolocalización las 24 horas del día.
Hay que tener en cuenta que según las estadísticas en España fallecen en torno a 100 personas al día por parada cardiaca, algo evitable en la mayoría de los casos por medio del masaje cardiaco y el uso del desfibrilador, que aumenta hasta el 90% las posibilidades de sobrevivir a una patología cardiaca grave si se atiende al afectado en los dos primeros minutos.
Espacios conectados cardioprotegidos
La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos. Estas zonas cuentan con, al menos, un desfibrilador, con mantenimiento garantizado y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco repentino (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.
Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador. El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardiaco repentino es de un máximo de 5 minutos.
Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados Cadena de Supervivencia:
- Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.
- Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).
- Desfibrilación temprana.
- SVA y cuidados post-resucitación
En Europa, el paro cardiaco es una de las primeras causas de mortalidad y en España se dan más 40.000 por año. En nuestro país, tras una enfermedad cardiaca, el índice de salvación se sitúa en un 4% mientras en EEUU se sitúa ya en un 50% gracias a la implantación masiva de Desfibriladores. El plazo de intervención para salvar a una víctima es de no más de 4-5 minutos. Además, por cada minuto que se pierde, hay un 10% menos de probabilidad de supervivencia.
El uso de un desfibrilador conectado de la empresa B+Safe salva la vida de un hombre de 47 años que sufrió un paro cardíaco mientras transitaba por la calle Aizkibel de la localidad de Azkoitia el pasado sábado, 23 de julio, a las 20:30 horas.
La policía local es la primera en llegar a una emergencia, antes que la ambulancia, lo que agiliza la cadena de supervivencia y ayuda a salvar muchas más vidas. Además gracias a la última innovación en desfibriladores, el desfibrilador DOC, pueden ponerse en contacto con personal de emergencias a la hora de asistir al paciente, al tiempo que se facilita al 112 las coordenadas exactas de localización, lo que facilita la labor de la policía.
La disponibilidad del DOC®, unida a la perfecta actuación y gran profesionalidad de los guardas urbanos resolvieron con éxito esta situación crítica, permitiendo salva una vida.
El DOC®, aúna un desfibrilador fácil de manejar y de excelente calidad que incorpora un módulo de comunicación creado para dotar al equipo de tele-asistencia, telecontrol y geolocalización las 24 horas del día.
Hay que tener en cuenta que según las estadísticas en España fallecen en torno a 100 personas al día por parada cardiaca, algo evitable en la mayoría de los casos por medio del masaje cardiaco y el uso del desfibrilador, que aumenta hasta el 90% las posibilidades de sobrevivir a una patología cardiaca grave si se atiende al afectado en los dos primeros minutos.
Espacios conectados cardioprotegidos
La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos. Estas zonas cuentan con, al menos, un desfibrilador, con mantenimiento garantizado y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco repentino (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.
Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador. El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardiaco repentino es de un máximo de 5 minutos.
Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados Cadena de Supervivencia:
- Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.
- Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).
- Desfibrilación temprana.
- SVA y cuidados post-resucitación
En Europa, el paro cardiaco es una de las primeras causas de mortalidad y en España se dan más 40.000 por año. En nuestro país, tras una enfermedad cardiaca, el índice de salvación se sitúa en un 4% mientras en EEUU se sitúa ya en un 50% gracias a la implantación masiva de Desfibriladores. El plazo de intervención para salvar a una víctima es de no más de 4-5 minutos. Además, por cada minuto que se pierde, hay un 10% menos de probabilidad de supervivencia.





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